Optimizá el mantenimiento y limpieza de tu natatorio.




Todas las piscinas son diferentes y también lo son sus necesidades de limpieza y mantenimiento. Sin embargo, un tema común que permanece, es la necesidad de cuidado regular y de rutina. Aquí hay algunos puntos básicos para garantizar una instalación acuática brillante. 

        Agua limpia

Para mantener una buena claridad del agua, se deben manejar los siguientes factores:

Cloro residual: Determinado 4 veces al día.

PH del agua, turbiedad y temperatura determinados 2 veces al día.

Limpieza de filtros y del equipo de recirculación.

Registro de  análisis bacteriológico del agua.

Control de equipo de tratamiento del agua para la corrección del ph, coagulación, desinfección y alguicida.

El agua debe tener una claridad suficiente como para permitir que un disco negro, contrastado sobre fondo blanco, de 0,15 mts. de diámetro aprox, ubicado en la parte mas profunda de la piscina sea perfectamente visible.

Para el tratamiento de agua, en natatorios se debe contar con un dosificador automático que funcione juntamente con la recirculación del agua.

La manipulación y almacenamiento de los productos químicos debe realizarse en lugares no accesibles para los usuarios.

El agua debe ser renovada continuamente a través de la recirculación previa depuración y/o por entrada de agua nueva.

Todas las bocas de desagüe deberán estar distribuidas de forma tal que aseguren una circulación y cloración de la masa total del agua de la piscina.

Filtración efectiva
Administre su filtración correctamente. Hay varios tipos diferentes de filtros y es importante saber qué tipo de sistema de filtración tiene para determinar con qué frecuencia debe cambiarse o limpiarse el filtro. Cambiarlos con demasiada frecuencia, puede ser perjudicial. Es necesario cepillar o raspar manualmente las paredes como mínimo una vez a la semana, ya que ayuda a eliminar el crecimiento de algas y los depósitos de calcio.

Seguridad
Evaluar sus políticas de gestión de riesgos y protocolos de seguridad para garantizar una experiencia acuática no sólo divertida sino también segura para el personal y los usuarios. La mejor manera de prevenir cualquier problema es asegurarse de que usted y todo su personal se encuentren debidamente capacitados con los procedimientos y las técnicas de seguridad adecuadas. Si no puede mantenerse al día con todo lo que se requiere para el mantenimiento y la limpieza de la piscina, considere asociarse con una compañía externa.

Sanitización
Bajos niveles de desinfección permiten que las algas y otras bacterias crezcan a un ritmo que afectará la claridad del agua y en cuestión de horas, el agua puede tornarse turbia y poco saludable. Hay cloro salino en máquinas, alimentadores automáticos de cloro y minerales, luces UV y ozonizadores, todos diseñados para brindar a los clientes lo que realmente buscan: agua clara y brillante que sea fácil de mantener.

CLORO

La evolución natural de cualquier sistema, a lo largo del tiempo, es hacia una mayor automatización. Actualmente la dosificación automática es una exigencia. No sólo alivia la responsabilidad, además hace un mejor trabajo. Sólo hay unos pocos tipos diferentes de cloro que tradicionalmente han estado disponibles para los clubes. Todos ellos están envasados y esto significa que han tenido que ser mezclados con aditivos que permiten que el cloro sea transportado y almacenados dentro de las pautas regulatorias. Cuando se agregan al agua estos aglutinantes se disuelven y hacen que la química del agua se modifique, junto con el efecto deseado de desinfectar el agua. Estos aditivos también pueden contribuir a un agua que no sea clara al afectar el pH y la alcalinidad total. En el mercado actual, hay dos tipos que proporcionan 100% de Cloro Libre Disponible sin aditivos y son: cloro de gas y cloro que es producido por los generadores de cloro. El cloro de gas fue la elección hasta finales de los años cincuenta. Era económico pero tenía un pH tan bajo que terminaba dañando el yeso de la piscina y eventualmente el equipo. La generación de cloro, por otro lado, es relativamente nueva en el mercado. Inicialmente descubierta a fines del siglo XIX, se utilizó por primera vez en el sector industrial y se ha abierto camino en el mercado de piscinas en la última década.

No hay dudas sobre la capacidad del cloro para matar y oxidar a los invasores de la piscina. Los problemas de este halógeno comienzan después de que haya hecho su trabajo. Una vez que el cloro ha reaccionado con otra molécula y se convierte en cloro combinado (cloramina), se vuelve bastante débil como desinfectante y representa un problema. La mayoría de las personas están familiarizadas con el problema del olor que presentan las cloraminas, lo que a menudo se describe como "olor a cloro". Es simplemente una nube interior de cloramina. Un problema en relación a las cloraminas en piscinas cubiertas es que atacan el edificio. Es conocida la corrosión severa que se produce en piscinas interiores, cuando se llena de cloramina, los vapores se condensan y esta mezcla rica en cloruro, consumirá casi cualquier componente de acero de la estructura circundante de la piscina, ya sea marcos de ventanas, herrajes de puertas, ductos o equipos.

Por supuesto, el cloro también tiene grandes ventajas. No se convirtió en el rey de los desinfectantes por nada. La estabilidad en el sol es uno de ellos siendo poco susceptible a la degradación por los rayos UV. Otro punto sobre el cloro es que puede aplicarse convenientemente. Viene en prácticas tabletas que pueden colocarse en el skimmer y liberarse a una velocidad controlada. Aunque el cloro tiene una larga y gloriosa historia en la limpieza de piscinas, algunos se sienten más cómodos con la idea de usar un poco menos. La buena noticia es que se puede atender a este público con aversión al cloro con otros sistemas de sanitización que ayudan a reducir la necesidad de grandes dosis de cloro en sus piscinas.

GENERADORES DE CLORO SALINO

Las piscinas de agua salada son diferentes, con alrededor de 3.000 ppm de sal, esta concentración está por debajo del umbral detectable para las papilas gustativas humanas y no dejará residuos salados notables en la piel o el cabello. Entonces, mientras que los bañistas pueden nadar y relajarse sin darse cuenta de su presencia, la sal está involucrada en algunas reacciones químicas complejas para crear cloro. La sal se agrega al agua de la piscina junto con la instalación de un generador de cloro salino. El generador se compone de una fuente de alimentación que está conectada a la almohadilla del equipo de la piscina y una celda de sal que está conectada en línea con la tubería que devuelve el agua a la piscina. Dentro de la celda de sal hay hojas de metal recubiertas que reciben una corriente de bajo voltaje. A medida que pasa el agua salada, se produce la electrólisis, dividiendo la sal y el agua en hidrógeno y ácido hipocloroso. Este ácido reemplaza las tabletas o gránulos de cloro usados tradicionalmente para desinfectar piscinas. Este proceso se repite indefinidamente a medida que la sal se convierte en ácido y luego el ácido se convierte en sal. La sal no se evapora. Por lo tanto, una vez que se alcanzan las ppm adecuadas de sal, solo se requieren pequeñas cantidades de sal para ajustar los niveles. Algunas cuestiones que afectan los niveles de sal serán, una lluvia fuerte que diluya la concentración de sal o el uso intensivo de la piscina, cuando una cantidad significativa de agua salpique por fuera.

El cloro producido por este proceso electrolítico es menos duro que el cloro tradicional "tricloro" utilizado para piscinas.  Otros pro de este sistema, incluye no tener que comprar, manejar o almacenar cubos de cloro. Por otro lado, se deberá considerar que algunos sistemas de sal incluyen la automatización para monitorear todos los equipos de su piscina y estos pueden costar considerablemente más. El uso de energía también entra en juego, un clorador de sal sólo produce cloro cuando la bomba de la piscina está funcionando. Es importante recordar que un sistema de sal sólo reemplazará al cloro y que la sal puede ser corrosiva para los equipos de la piscina y algunos tipos de cubiertas de piedra.  Hay rieles, escaleras y trampolines diseñados para resistir la corrosión. El tratamiento de una piscina con sal tiene una tendencia a elevar el nivel de pH, por lo tanto se deben vigilar estos niveles cuidadosamente. Un pH adecuado es importante para permitir que el cloro elimine eficazmente los gérmenes, las bacterias y crear un entorno de natación seguro.

Como regla general, al menos una vez al mes se deberán verificar los siguientes niveles. Es común que fluctúen en momentos de gran uso o clima extremo.

Salinidad: La celda electrolítica funcionará de manera más eficientemente cuando la salinidad esté dentro del rango especificado por el fabricante. El rango puede variar ligeramente con diferentes modelos, por lo que es importante saber qué necesita su equipo.
Alcalinidad total: La alcalinidad es importante para mantener el pH estabilizado y evitar que fluctúe. Si tiene baja alcalinidad, podría provocar corrosión, manchas o agua verde, mientras que una alta alcalinidad puede causar agua turbia en la piscina y otros problemas.
Dureza de Calcio: Si los niveles de calcio bajan demasiado, el agua se volverá corrosiva y puede filtrar el calcio del yeso, la piedra y las superficies de concreto en contacto con el agua de la piscina. Los niveles altos de calcio pueden dar como resultado la formación de incrustaciones o un filtro y tuberías obstruidos. Ello generará una filtración y una circulación deficiente, que pueden provocar agua turbia e irritación para los nadadores.
Total de sólidos disueltos.
Inspección de celdas: La celda de sal debe inspeccionarse cada 2 a 3 meses para asegurar que las placas estén libres de acumulación de calcio que pueda disminuir el rendimiento celular. La vida útil promedio de una celda es de aproximadamente 4 a 6 años y se puede aumentar con la limpieza de rutina y el mantenimiento adecuado.

SISTEMAS DE IONIZACIÓN

Los desinfectantes minerales son efectivos y al igual que el ozono y los rayos UV, reducen la dependencia del cloro en la piscina. Los ionizadores liberan partículas de metal que ayudan al cloro a mantener el agua limpia. Por siglos, cobre y plata han sido utilizados para mantener la calidad del agua debido al hecho que los iones de estos metales inhiben el crecimiento de bacterias y algas. Al igual que otros dispositivos complementarios como ozonizadores y sistemas UV, los ionizadores ayudan al cloro, permitiendo que este sea utilizado en concentraciones más bajas, satisfaciendo el común deseo del consumidor de "una reduccción en el uso de sustancias químicas". Iones de plata liberados en la piscina funcionan como un bacteriostato. El óxido de plata es desinfectante, interfiere con el ADN de los microorganismos. Sin embargo, en la concentración liberada por ionizadores, los iones de plata matan bacterias más lentamente que lo aceptable: por lo tanto, es necesario desinfectar con otras sustancias. Por otro lado, los iones de cobre, dependiendo de la concentración actúan como un alguicida o inhibidor de algas. Hay una mayor probabilidad de manchar las superficies de la piscina si las concentraciones de cobre y/o iones de plata son demasiado altas. Tan importante como entender las capacidades de un ionizador es el conocimiento de lo que los ionizadores no pueden hacer. Los ionizadores como dispositivo independiente, no desinfectarán el agua, deben ser usados en conjunto con un desinfectante registrado. Los generadores de iones metálicos tampoco tienen capacidad de oxidar. Deberás consultar los productos oxidantes compatibles con tu ionizador. Por lo general, para una oxidación adecuada, será necesario superclorar el agua periódicamente, para destruir cualquier contaminante oxidable que pueda entrar a la piscina a través del ambiente o los usuarios.

GENERACIÓN DE OZONO Y DESINFECCIÓN UV

En términos simples, lo que hace un generador de ozono es dividir las moléculas de oxígeno (O2) en dos, dejando sólo moléculas que luego se unirán a otras moléculas de O2 para convertirse en ozono O3, un potente oxidante. El ozono desaparece del agua unos 5 minutos después de detenido el equipo, por ello se recomienda distribuir el tiempo total del sistema de filtrado y ozonización. Los electrodos en los generadores de ozono, dependiendo del tiempo de ejecución y la duración de la temporada, se estima que duran entre tres y cinco años.
El saneamiento UV también colabora en la reducción del uso de cloro y es un sistema capaz de trabajar en conjunto con los mencionados anteriormente. Lo que básicamente se estará haciendo es recrear la onda de luz UV que produce el sol. En 254 nanómetros la luz UV desinfectará. Los dispositivos UV en comparación con el ozono o los sistemas minerales desinfectantes, de hecho no matan nada. En cambio, vuelven inerte a su presa al mezclar sus células de tal manera que los deja incapaces de reproducirse. Sin químicos y sin generar ningún subproducto, cualquier ser vivo que lo atraviesa se torna inerte. Los dispositivos tienen una tasa de desactivación de 99.99 por ciento cuando se usan con un flujo adecuado y las unidades son bastante simples: bombillas, fundas de cristal y componentes electrónicos para monitorear la vida útil de las bombillas. Al igual que el ozono, los rayos UV se consideran desinfectantes secundarios y como tales, no se pueden usar sin un residuo desinfectante.

Las piletas tiende a ser el punto focal y el centro de actividad en cualquier club o gimnasio, que sean atractivas, cómodas y de bajo mantenimiento es fundamental para el éxito de cualquier natatorio.






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